Guía de Medidas
Un bozal a medida solo es "a medida" si las medidas son correctas. Es la parte del proceso en la que tú —dueño del perro— eres imprescindible: nadie conoce mejor a tu perro ni puede tomar las medidas con la calma que requiere.
Esta guía te lleva paso a paso por las cinco medidas que necesitamos, las fotos que debes hacer y los errores más comunes que conviene evitar.
Por qué medir bien importa tanto
Una diferencia de medio centímetro puede cambiar por completo cómo se apoya un bozal sobre la cara de un perro. Las consecuencias de medir mal:
- Demasiado pequeño: roces en la trufa, heridas en el puente nasal, dificultad para jadear y aumento del estrés.
- Demasiado grande: el perro se lo quita con la pata, el bozal gira sobre la cara, no cumple su función protectora.
- Mal proporcionado: correas tensas para compensar, marcas en las orejas, rechazo del perro.
Un bozal bien medido se queda donde tiene que quedarse sin necesidad de apretar. Eso es el bienestar que buscamos.
Lo que necesitas
- Una cinta métrica flexible (la de costura o la del médico). Si no tienes, vale un cordón fino y una regla.
- Un ayudante que sujete o premie al perro mientras mides.
- Premios pequeños y muy apetecibles (queso, salchicha, paté).
- Un rato tranquilo, sin prisa. Mejor partir el proceso en dos sesiones que medir mal de golpe.
- Móvil con cámara para las fotos.
Las cinco medidas
Toma todas las medidas con el perro relajado, con la boca cerrada y la cabeza en posición neutra. Nada de jadeo (eso ensancha el hocico artificialmente), nada de ladear la cabeza.
1. Largo del hocico
Desde la base de la trufa (donde el cuero negro se une al pelo) hasta la línea imaginaria entre los ojos.
Es la medida que define el modelo de bozal. Tómala con la cinta apoyada sobre el puente nasal, siguiendo la curva natural.
2. Ancho del hocico
En el punto más ancho (suele estar a la altura de los molares, justo delante de los ojos). Mide horizontalmente, de un lado al otro.
3. Alto del hocico
En el punto más alto, justo detrás de la trufa o un poco más atrás según la raza. Mide en vertical, desde la mandíbula inferior hasta la parte alta del puente nasal.
4. Circunferencia del hocico
Pasa la cinta alrededor del hocico, justo detrás de la trufa, rodeando todo el morro. Anota la circunferencia completa.
5. Circunferencia del cuello
Pasa la cinta alrededor del cuello, en el punto donde se asentará la correa subgular del bozal —es decir, justo detrás de las orejas, alto, no abajo donde iría el collar normal.
Anota las cinco medidas en centímetros, con un decimal si puedes (por ejemplo, 9,5 cm).
Las cinco fotos
Las fotos nos sirven para validar las medidas y entender la forma del hocico de tu perro, que es información que no cabe en cinco números. Haz cinco fotos, todas con buena luz natural, con el perro relajado y sin jadear:
- Frontal — perro mirándote de frente, a la altura de su cara.
- Perfil izquierdo — toda la cabeza de lado, hocico bien visible.
- Perfil derecho — el otro perfil.
- Vista superior — desde arriba, mostrando la forma del hocico visto cenitalmente.
- Ángulo de tres cuartos — un ángulo intermedio entre frontal y perfil, donde se vea volumen y proporciones.
Si puedes, coloca una cinta métrica abierta junto a la cabeza en alguna de las fotos: nos da una referencia visual de escala muy útil.
Errores comunes que evitar
- Medir con el perro jadeando. El hocico se ensancha falsamente. Espera a que cierre la boca y respire por la nariz.
- Cinta torcida o tensa. La cinta debe apoyarse plana sobre el pelo, sin clavarse ni quedar holgada.
- Medir un perro estresado. Si tu perro está nervioso, las medidas saldrán inestables. Mejor parar y volver más tarde con buen ánimo.
- Ignorar el pelo. En razas con mucho pelo (Hovawart, Briard, Pastor), no aplastes el pelo: mide sobre el contorno real.
- Confundir "circunferencia del hocico" con "circunferencia del cuello". Son medidas distintas y van en sitios distintos.
- Estimar a ojo. Por mucho que conozcas a tu perro, ojo y cinta no dan el mismo número. Mide siempre.
Trucos para que sea fácil
- Asocia el momento a algo bueno. Premio antes, durante y después. Que medir sea una situación agradable, no una tortura.
- Hazlo después de un paseo, cuando el perro esté tranquilo pero no excitado.
- Si no se deja de un tirón, divídelo en dos sesiones. Mejor dos sesiones de 5 minutos que una de 20 con el perro estresado.
- Repite cada medida dos veces y quédate con el promedio. Es más preciso.
- Pide ayuda. Una persona sujeta y premia, otra mide. Mucho más fácil.
Y ahora, ¿qué?
Cuando tengas las cinco medidas y las cinco fotos, envíanos todo a través del formulario de asesoramiento online. En 72 horas recibirás recomendaciones personalizadas con los modelos y tallas que mejor encajan con tu perro.
Si tienes dudas durante la medición, escríbenos a tienda@caniseguros.es. Estamos para ayudarte a hacerlo bien a la primera.